La ‘velocidad’ de la persecución de etarras en España… mejorable.

Esta mañana nos desayunamos con la petición de extradición desde Cuba a España de dos asesinos etarras. Pendiente queda similar reclamación, con mayor vigor incluso, al gobierno de Venezuela. ¿Tendrá “suerte” la Justicia en España? Cuando el estado de derecho deja sus “armas” a merced de la suerte

España pide la extradición de dos históricos etarras a Cuba

Se trata de José Ángel Urtiaga Martínez y José Ignacio Etxarte Urbieta, ‘Rizos’.

Ambos viven en la isla desde mediados de la década de los 80.

La cuestión es clave para que España retire al régimen castrista de la lista de países que colabora con el terrorismo.

El Gobierno ha reiterado recientemente -en diciembre y en febrero-, de forma oficial, las solicitudes de extradición a Cuba de los etarras José Ángel Urtiaga Martínez y José Ignacio Etxarte Urbieta, que residen en la isla desde los ochenta y tienen causas pendientes en la Audiencia Nacional.

Ambos están procesados por el juez Eloy Velasco por colaboración con ETA y por su presunta relación con las FARC. Sin embargo, en cada una de las ocasiones en las que el Ejecutivo de Rajoy ha realizado dicha petición, La Habana ha dado la callada por respuesta, a pesar de que está reclamando a Estados Unidos ser retirada de la lista de países acusados de colaborar con el terrorismo y de que esta resolución es clave para que España se muestre favorable a dicha reclamación. Ha sido en este contexto en el que el ex presidente Zapatero ha marcado su posición sobre este asunto.

Lo más curioso es que fue el Gobierno de Rodríguez Zapatero el primero en trasladar a Cuba la solicitud realizada por la Audiencia Nacional para la extradición de José Ángel Urtiaga y José Ignacio Etxarte, Rizos. La petición inicial de entrega del primero está fechada el 23 de diciembre de 2010 y la del segundo el 10 de noviembre de 2011. El Gobierno de la Habana dejó correr el tiempo entonces y sigue haciéndolo a estas alturas, a pesar de las múltiples ocasiones en las que el asunto le ha sido recordado.

Cada vez que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García- Margallo, ha participado en una reunión bilateral, ha pedido las dos extradiciones, sin obtener ningún tipo de respuesta. La última vez, estas solicitudes fueron cursadas de forma oficial en diciembre de 2014 para el caso de Urtiaga y en este mes de febrero para el caso de Etxarte.

La situación de los etarras en Cuba siempre ha sido un asunto de interés, pero en estos momentos su importancia ha crecido de un modo exponencial por las negociaciones que se están llevando a cabo entre los gobiernos de Washington y La Habana. Los Castro han exigido a Estados Unidos la retirada de Cuba de la lista de países que encubren el terrorismo -en el que están incluidos Irán, Sudán y Siria- para que dichos encuentros lleguen a buen puerto.

El país caribeño fue introducido en ese listado, inicialmente, por el apoyo otorgado en los 60 y 70 a grupos comunistas de África y América Latina; pero, superado este periodo, su permanencia se debe a la existencia de etarras y de miembros de las Farc en su territorio.

La reunión del ex presidente Zapatero con Raúl Castro tuvo lugar, por tanto, un día antes de la reunión bilateral con los estadounidenses y una semana antes de que la Unión Europea decida si mantiene la que ha sido, hasta ahora, su posición común respecto a este asunto.

Lista negra

El Gobierno sostiene que la decisión que el régimen castrista adopte sobre los dos etarras es clave para mostrarse partidario de su retirada de la lista negra, pero lo cierto es que en la isla, además de estos dos terroristas, siguen viviendo otros seis. Cuatro de forma reconocida por el régimen -dos más con causas pendientes- y dos, Miguel Ángel Apalategui Apala y el también escritor Joseba Sarrionandia, sin que La Habana admita que viven allí. Apala es un veterano, con peso en la historia de ETA, cuyo nombre siempre ha estado vinculado a la muerte de Pertur.

Sarrionandia escapó de la prisión de Martutene oculto en el equipo de música del cantante Imanol. A pesar de que el régimen cubano no reconoce su presencia porque no forman parte de los pactos de los 80 con el Gobierno de Felipe González, Sarrionandia ha pasado por el consulado para regularizar su situación. Apala, no. Ninguno de los dos tiene causas pendientes, pero su entrega demostraría buena voluntad.

Cuba fue uno de los países elegidos por el presidente González para deportar a los etarras detenidos en Francia, pero que las autoridades galas no querían extraditar a España porque consideraban de escasa calidad el régimen democrático recién estrenado. Seis etarras fueron destinados inicialmente allí. No obstante, con el paso del tiempo el régimen cubano llegó a cobijar a más de una veintena, que se iban trasladando desde otros lugares sabedores de que el Gobierno de Castro no cumplía los dos requisitos apalabrados: la prohibición de salir de la isla y el compromiso de que no iban a seguir involucrados con el terrorismo.

En estos momentos, en Cuba viven, reconocidos y con causas pendientes, además de Urteaga y Etxarte, Arrugaeta San Emeterio y Azkarate Intxaurrondo. Sin embargo, según fuentes oficiales, ningún juzgado ha pedido su extradición. También viven, reconocidos pero sin causas pendientes, el sangriento Txutxo Abrisqueta, asesino del capitán Martín Barrios y ahora empresario de éxito, y José Luis Rodríguez Muñoa. Además de los no reconocidos Apala y Sarrionandia.

Desde que Cuba recibiera los primeros etarras, es cierto que la actitud de su Gobierno ha evolucionado. En los últimos años fueron prohibidas de forma efectiva las salidas de los etarras de la isla, hasta el punto de que una de ellas escribió una carta acusando a las autoridades de secuestro. Pero siguen cobijando a etarras a los que los jueces atribuyen delitos recientes.

Fuente: El Mundo

¿Quién es José Ángel Urtiaga Martínez?

 

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El mortero artesanal “Jotake”, utilizado por ETA a partir de 1987, pudo haberse desarrollado en Cuba. Al menos esto es lo afirma Juan Reinaldo Santos, escolta de Fidel Castro durante 17 años, en un libro que acaba de ser editado en Francia con el título de “La vida oculta de Fidel Castro”.

El autor del libro es un teniente coronel cubano, de 65 años, que ahora reside en Estados Unidos después de haber caído en desgracia y haber estado encarcelado por el régimen cubano. El libro se presentó recientemente en la capital francesa. El periódico “El Mundo” adelantó el domingo día 25 de mayo parte del contenido del libro, incluyendo en ese adelanto algunas referencias a ETA.

De acuerdo a lo adelantado por el periódico madrileño, Juan Reinaldo Santos afirma en su libro cosas como esta: “Recuerdo perfectamente los nombres de los etarras porque pasamos  muchos ratos juntos: José Angel Urtiaga Martínez, José Miguel Arrugaeta, Miguel Angel Apalategui (Apala)… Nos aportaran mucho, porque sabían hacer estallar bombas artesanales con mandos a distancia y Fidel les pidió que enseñaran a los instructores de Punto Cero”.

Punto Cero era un campamento cubano utilizado por el régimen castrista para proporcionar adiestramiento a miembros de grupos guerrilleros de toda América Latina. En esas instalaciones, por ejemplo, fueron entrenados miembros del MIR chileno que luego fueron enviados a Madrid para colaborar con ETA en la realización de secuestros.

El libro recoge también que “Castro llevaba personalmente las relaciones con ETA y nada se decidía sin su autorización”. Hace referencia a los acuerdos alcanzados con Felipe González para que La Habana acogiera a un grupo de etarras que habían sido deportados por Francia a Panamá y que luego se trasladaron a la isla: “En 1984, Cuba firmó un acuerdo con el gobierno de González para proporcionar asilo político a los militantes que aceptaran abandonar la lucha armada y no conspirar contra España. Por su parte, Fidel se comprometió a vigilarIes e informar a Madrid de sus movimientos. Pero mentir sin pudores es uno de los múltiples talentos del Comandante”.

Juan Reinaldo sostiene que el régimen castrista “aprovechó su savoir faire [el de los etarras] para que enseñaran a los oficiales de Guanabo [el campamento de Punto Cero] el arte del secuestro y las técnicas para esquivar la vigilancia policial”. “Algunos de ellos hicieron incluso de mensajeros entre el Líder y jefes guerrilleros de toda Latinoamérica”, añade.

El relato del escolta de Fidel Castro proporciona un dato hasta ahora desconocido ya que afirma que “fue también en Cuba donde los etarras pusieron a punto su famoso lanzagranadas Jotake que luego ha sido usado para cometer atentados en España y por las FARC en Colombia”.

El proyectil denominado “Jotake”, de utilización similar a un mortero, fue diseñado y fabricado por la propia ETA. Este arma estaba compuesta por un tubo de acero, dividido en dos partes enroscables para facilitar su transporte, de 1,50 metros de altura, con un peso de 25 kilos. El tubo sirve para disparar un proyectil de 99 milímetros de diámetro y 75 centímetros de longitud. Su peso en vacío era de 5,270 kilos y tenía una capacidad para 2,5 kilos de carga explosiva, según las especificaciones contenidas en un manual de la propia ETA sobre este mortero. Las tablas de tiro confeccionadas por la organización terrorista revelan que el alcance de este proyectil, con un peso total de 7,5 kilos, oscilaba entre los 260 y los 1.500 metros, en función de la carga impulsora y del ángulo de tiro.

Desde que comenzara a utilizarse el “Jotake”, la mayor parte de las veces para bombardear instalaciones policiales, ETA produjo más de un centenar de unidades de estas armas. El proceso de fabricación y prueba de este material concluyó a principios del año 1987 y su distribución a los comandos etarras se inicio poco después.  El primer proyectil de este tipo fue hallado el 26 de abril de 1987 en el cauce del río Oria, al que había sido arrojado un alijo de armas y explosivos al frustrarse su entrega a uno de los grupos de la organización terrorista. El primer atentado con “Jotakes” tuvo lugar el 7 de agosto de 1987 contra el cuartel de la Guardia Civil de Zarautz, donde resultaron heridos dos guardias civiles y cuatro familiares de los agentes,  entre ellos un niño de corta edad.

La documentación de ETA revela que los artificieros del grupo terrorista habían desarrollado tres modelos de “Jotake”, el normal, el denominado “Jotake R (simple)” y el “Handia” (grande), este último con proyectiles de hasta 33 kilos de peso. El manual de ETA en el que se reproducen las tablas de tiro de este mortero señalaba que se habían hecho más de 400 disparos de prueba con los modelos normal y “R”. La cuestión planteaba el interrogante acerca de dónde podían haberse hecho las pruebas con esos morteros. Era absolutamente impensable que tal cantidad de pruebas hubieran podido realizarse en Francia o en España porque se habrían detectado.  Disparar 400 proyectiles de mortero hubiera dejado múltiples rastros que no hubieran pasado desapercibidos, aunque se hubiera buscado un lugar poco habitado. La prueba es que cuando ETA ha hecho algún ensayo aislado en los bosques de Las Landas se ha terminado descubriendo.

Las sospechas, por tanto, se dirigían hacia países de América Latina con presencia de etarras. En los años ochenta había dos países en los que los miembros de la banda terrorista eran bien recibidos: Nicaragua y Cuba. Aparte, claro, estaban las selvas de Venezuela donde este tipo de pruebas podían hacerse sin que nadie se enterara.

Algunos documentos de ETA aportaban pistas que señalaban a los países de América Latina como posibles escenarios del campo de pruebas de los morteros Jotake. En 1993, a raíz de la captura en París de un importante archivo de ETA, se intervinieron documentos relativos a los morteros. Un escrito fechado el 6 de marzo del 93 contiene unas claras referencias a este tipo de proyectiles. El escrito, una nota de cuatro puntos, comenzaba preguntando a un desconocido destinatario por la situación de un activista que se encuentra en un país hispanoamericano al que se identificaba como “Guillermo” y que podría ser Colombia o Panamá. Preguntaba si era posible “que vaya I. a trabajar allí”. “Este elemento -añade- aprendió trabajos escritos sobre explosivos y armamento (granadas, morteros, bazokas, etc.), es una persona de experiencia”. Tras preguntar si se había entregado en Cuba “al comandante” cierto escrito, el documento señalaba textualmente: “Todo el informe enviado el año pasado. El informe para preparar de todos los modos en esta tierra lo de la “gabardina”, es decir: balística; peso, vacío y cargado, distancia, temperatura ambiente (calor grados), dispositivo encendido, cargas propulsoras, recámaras”.

La descripción que se hace en la nota de 1993 se corresponde con un tipo de arma similar a un mortero, lo que es el “Jotake”. La nota de los miembros de ETA menciona expresamente a Cuba, aunque la alusión “al comandante” podría ser interpretada también como una referencia a un dirigente de las FARC puesto que en otras notas del mismo origen y de la misma época se mencionan contactos con un comandante de las FARC que estaba en Cuba.

De ser ciertas las acusaciones del escolta de Fidel Castro, los “Jotakes” se habrían podido probar en Cuba, lo cual supondría la complicidad de las autoridades castristas. No obstante, no hay que descartar la posibilidad de que esas pruebas se hubieran hecho en Centroamérica, en Nicaragua o El Salvador. Otros documentos de la banda incautados en el año 2000 hacen referencia a la pérdida en Francia de un archivo de miles de fotos relativos a pruebas de morteros que se habían realizado en El Salvador, donde miembros de ETA colaboraban con la guerrilla que operaba en ese país en los años ochenta.

El diseño y la fabricación de esos proyectiles, sin embargo, parece que lo efectuaron miembros de ETA en territorio francés. En 1993, a raíz del descubrimiento de un taller subterráneo que ETA tenía bajo la casa del ciudadano francés Pierre Fagant, en Bidart, se incautaron documentos con el diseño de los jotakes. Una parte de esos diseños se los había entregado el jefe del aparato logístico de ETA Joseba Arregi Erostarbe, Fitipaldi, Pedro Gorospe, “Txato”, responsable del taller de armamento de Bidart. Otra parte de los diseños, que incluían los planos con la especificación de las medidas de las diferentes piezas de la granada y esquemas de montaje, habían sido elaborados por el propio Gorospe.

La fabricación de las “Jotakes” quedó interrumpida en 1992, aunque en los arsenales de ETA continuaron apareciendo este tipo de proyectiles hasta muchos años después. El lugar donde se fabricaban no ha sido identificado, aunque en el subterráneo de Bidart localizado en 1993 la policía francesa encontró restos de virutas de estos proyectiles.

Fuente: Vascopress

¿Quién es José Ignacio Echarte Urbieta?

Nacido en 1960.

José Ignacio Echarte Urbieta

José Ignacio Echarte Urbieta

Según se desprende de documentos confiscados a ETA en Francia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la organización terrorista española mantuvieron contactos “oficiales” en Colombia en 2003. Al parecer dos miembros de ETA “intercambiaron técnicas y procedimientos” durante una visita de siete días que realizaron en 2003 a un campamento de la guerrilla en Colombia.

En noviembre de 2008, la Fiscalía española pidió la detención de cinco miembros de la organización terrorista que entrenaron con las FARC y el FLB en la selva de Colombia, donde presuntamente cuatro guerrilleros colombianos pidieron colaboración a ETA para atentar en España contra el ex presidente Andrés Pastrana. Se trataría de Martín Capa”, cuya verdadera identidad se desconoce, Ignacio Domínguez Achalandabaso, José Ignacio Echarte Urbieta, José Ángel Urtiaga Martínez y Arturo Cubillas Fontán.

El juez Velasco procesó en febrero de 2010 a los etarras Cubillas Fontán, José Ignacio Echarte Urbieta, Ignacio Domínguez Achalandabaso, José María Zaldúa Corta (ya fallecido), José Ángel Urtiaga Martínez y José Miguel Arrugaeta San Emeterio. A todos ellos les imputa un delito de colaboración con organización terrorista; a los cuatro primeros, además, el de tenencia de explosivos, y a Cubillas Fontán también el de conspiración para cometer homicidios terroristas.

Fuente: El Mundo

Lehendakari recibirá ETXERAT: asociación de familiares presos ETA

Desde S.O.S VÍCTIMAS ESPAÑA manifestamos nuestro total rechazo al acercamiento de cualquier institución de España, incluidas aquéllas de las Comunidades Autónomas que integran la nación, a colectivos afines a organizaciones terroristas. Si bien no nos extraña que la organización ETXERAT se reúna con el presidente del gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca, ya que otro grupo político que apoya a los presos terroristas etarras se encuentra representado en las Cortes Generales de España. Aún recordamos cuando los grupos que apoyaban en cualquiera de los sentidos a esa banda terrorista y asesina denominada ETA fueron ilegalizados e incluidos en un listado europeo de organizaciones terroristas. ¡Qué tiempos cuando la cordura regía en España!

Ahora nos encontramos con esta noticia:

El lehendakari recibe por primera vez a familiares de presos de ETA

 

  • Este miércoles en Lehendakaritza
  • El lehendakari recibe por primera vez a familiares de presos de ETA

  • Etxerat entregará a Urkullu el informe sobre la ‘violencia del Estado’ contra este colectivo

  • Es el primer encuentro oficial de un lehendakari con familiares de presos

Miembros de Etxerat entregan un documento al lehendakari en agosto de 2013 en Loiola.

Iñigo Urkullu será el primer lehendakari que reciba oficialmente a una representación de la asociación de familiares de presos de ETA, Etxerat, en una cita en la que la portavoz de este colectivo le entregará el informe anual sobre la “violencia del Estado” contra este colectivo y sus allegados.

El encuentro tendrá lugar este miércoles a mediodía en la sede de la Presidencia vasca en Vitoria y a él asistirán, además de Urkullu, el secretario general de Paz y Convivencia, Jonan Fernández, y la directora de Víctimas y Derechos Humanos del Gobierno autonómico, Monika Hernando.

Por parte de Etxerat acudirá su portavoz, Maider Alustiza, y José Ángel Aramendi, padre de Alaitz Aramendi, una de las presas de la organización terrorista que se encuentra internada en una de las cárceles francesas más lejanas respecto a su lugar de origen, la localidad vizcaína de Orozko, situada a unos 1.100 kilómetros de su domicilio, han indicado a Efe fuentes de este colectivo.

Aramendi cumple una condena de 18 años de cárcel impuesta en marzo de 2013 por el Tribunal de lo Criminal de París, tras su arresto junto a Luis Ignacio Iruretagoiena, el “artificiero”, en una “casa-taller” para la fabricación de explosivos de Cahors, en el sur de Francia.

Fuentes de Presidencia del Gobierno vasco y de Etxerat han recordado a Efe que fue este colectivo el que cursó al lehendakari a finales del pasado año una petición para mantener una entrevista y que éste aceptó.

Se trata de una reunión que el Ejecutivo autonómico enmarca en la agenda ordinaria del lehendakari, que mantiene de manera habitual citas con distintas asociaciones y agentes sociales, han precisado las mismas fuentes.

Urkullu se convertirá de esta manera en el primer lehendakari que mantiene un encuentro oficial con familiares de presos de la banda terrorista.

Fuentes de Etxerat, por su parte, han indicado que la portavoz de Etxerat quiere comentar al lehendakari los datos que recoge el informe anual, presentado el pasado mes de diciembre, en el que se pone de manifiesto la “violencia del Estado contra los presos de ETA y sus familiares”.

Además, representantes de Etxerat viajarán la semana que viene a Bruselas para entregar este mismo estudio a distintos europarlamentarios.

Su objetivo es denunciar no sólo la vulneración de derechos que a su juicio sufren sus familiares encarcelados lejos de Euskadi, sino el “salto cualitativo” que ha dado el Estado español al tratar de “burlar la legalidad dictada por Europa” para “volver a condenar” a presos que tienen sus penas cumplidas, según explicó Etxerat al anunciar esta iniciativa.

Consideran que el Estado “trampea la ley” y utiliza la “ingeniería jurídica para elaborar nuevas acusaciones o incrementar la prisión” a pesar de que “sabe que Europa condenará a España” al no querer descontar las penas cumplidas por los reclusos en otros países.

Su próxima visita al Parlamento Europeo y su entrevista con el lehendakari tienen como objetivo “sumar voluntades” y pedir a instituciones y partidos que empiecen a “hacer algo” para poner fin a la situación que viven los presos de ETA.

Fuente: El Mundo

Comunica que allí está el asesino…

Según las declaraciones del Viceministro de Exteriores Venezuela para Europa, Calixto Ortega, resulta que no sabe quién es Ignacio -Iñaki- de Juana Chaos. No se preocupe, canciller, nosotros se lo aclaramos: UN ASESINO ETARRA PENDIENTE DE JUICIO EN ESPAÑA. Puede ver aquí en este enlace.

Desdes S.O.S VÍCTIMAS ESPAÑA animamos a todas las personas de voluntad a enviar mensaje por la red social Twitter a la cuenta: @EmbVZLA_enEsp adjuntando la siguiente imagen y el enlace aclaratorio para que conozcan a ese ASESINO y sea  devuelto a España, a los órganos judiciales, así como al resto de Delincuentes Españoles, ETARRAS en su mayoría, que no han cumplido con la Justicia, menos aún con las Víctimas de los atentados terroristas.

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He aquí la noticia de referencia:

El viceministro venezolano de Exteriores para Europa, Calixto Ortega, ha afirmado que su país “le dará el trámite correspondiente” a una eventual petición de España para extraditar al etarra José Ignacio de Juana Chaos si se comprueba que reside en Venezuela y lo publicado por la prensa “no es una mentira más”.

“Primero hay que tener la certeza de que sea verdad, que no sea una mentira más”, afirmó Ortega en una rueda de prensa en Berlín, donde denunció la existencia de una campaña en varios medios españoles contra su país.

Tras señalar que no sabe quién es De Juana Chaos, en busca y captura desde 2010, Ortega aseguró que si esa persona “ha cometido algún delito y está siendo solicitado por las autoridades españolas” se llevarán adelante los protocolos de extradición, aunque, insistió, “primero hay que ver si eso es cierto”.

El viceministro recordó que en varias ocasiones su país ha capturado a personas solicitadas por países como Italia, España o Estados Unidos por diferentes delitos y “no ha tenido ninguna vacilación, una vez que se cumplan los trámites”, para entregarlos.

Tras publicar el diario EL MUNDO varias imágenes en las que aparece De Juana en la localidad venezolana de Chichiriviche [vea las fotografías], el juez Eloy Velaco de la Audiencia Nacional española se ha dirigido de nuevo a Interpol para que verifique si el etarra reside en Venezuela y, para que, en caso de ser así, sea detenido.

El Gobierno español ha avanzado que cuando reciba la petición del juez tramitará la orden de extradición y que confía en que Venezuela la cumplirá.

Precisamente hoy, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha señalado hoy en una entrevista en la COPE que quiere creer que “todos los gobiernos del mundo cumplen con lo establecido en la ley”.

Localizado un asesino prófugo de la Justicia en Venezuela: IGNACIO DE JUANA CHAOS

Ellos piden ¡JUSTICIA!: Vicente Romero, Juan García Jiménez, Esteban del Amo, Fausto Escrigas Estrada, Eugene Kent Brown, Juan Carlos González, Vicente Javier Domínguez, Juan José Catón Vázquez, Juan Mateos Pulido, Alberto Alonso Gómez,Ricardo Sáenz de Ynestrillas, Carlos Vesteiro Pérez, Francisco Casillas Martín, Jesús María Freixes, Santiago Iglesias Rodino, Carmelo B. Álamo, Miguel A. Cornejo Ros, José Calvo Gutiérrez, Andrés José Fernández Pertierra, Antonio Lancharro Reyes, José Joaquín García Ruíz, Jesús Gimeno Gimeno, Juan Ignacio Calvo Guerrero, Javier Esteban y Ángel de la Higuera López.

Gracias al periódico “El Mundo” la Justicia internacional puede cooperar con la petición española de búsqueda y captura.

 

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Regenta una licorería en Chichiriviche (Venezuela) a su propio nombre: Iñaki de Juana Chaos

Algunas veces, entre el paraíso y el infierno media la misma distancia que hay entre el amor y el odio: exactamente una suave brisa caribeña. En una rutina afianzada durante semanas, el etarra José Ignacio de Juana Chaos ha adquirido la costumbre de salir temprano de su casa en Chichiriviche, a apenas 20 metros del malecón, y dar un paseo tranquilo hasta llegar a su nuevo negocio, una cochambrosa tienda de licores situada en una cochambrosa calle, apenas a 100 metros de la que ha sido su vivienda en los dos últimos meses y a unos pocos minutos de una de las playas venezolanas más impactantes del mundo, entre dos parques naturales, con aguas tan transparentes que dan vértigo.

Regenta una licorería en Chichiriviche, localidad situada en uno de los rincones más paradisíacos del país

Sin embargo, el terrorista huido -pasea 25 asesinatos por los que cumplió sólo 18 años de prisión- casi ni presta atención a tan fascinante espectáculo. En bermudas, descuidado, con un tripón impropio de sus obsesiones atléticas de pretendido y falso gudari, con el cuerpo flácido y algo de papada, abre las persianas del negocio ayudado por un amigo y después se queda unos minutos en la puerta, con las manos en los bolsillos y gesto indolente. Es 10 de febrero, un día antes de su séptimo aniversario de boda con la joven Irati Aranzabal. Parece fastidiado y preocupado.

Fastidiado, aseguran algunos de quienes le conocen, porque una cosa es irse al Caribe de vacaciones y otra tener que soportar por obligación esa sofocante bolsa de humedad permanente día tras día, sin poder salir del país ni regresar a su querido País Vasco o, quizás, a su añorada Irlanda. Y preocupado a veces, de forma más perentoria, más inmediata, porque no siempre sabe qué le espera durante la jornada.

Venezuela, un país sin productos básicos

Por muchos motivos, De Juana y su esposa Irati han tenido problemas para sacar adelante los negocios de restauración que emprenden en Venezuela, y uno de esos motivos es la necesidad -en especial si se vive de determinadas inversiones- de tener que salir todos los días a buscar víveres en un país donde no los hay. La carencia de productos básicos es tan grande que el terrorista, como la mayor parte del pueblo venezolano, se ha visto en mucha ocasiones sin medicinas siquiera y ha tenido que tirar de sus amigos y familiares en el País Vasco para conseguirlas.

Estos días, algunos periódicos como ‘El Nacional’ llevan en primera página las enormes colas de gente a la puerta de los supermercados intentando conseguir lo que sea, algo de leche, preservativos o papel higiénico, mientras son vigilados por soldados armados. También recogen la detención e ingreso en prisión de los propietarios de cadenas de supermercados o de productos farmacéuticos a quienes el Gobierno, incapaz de controlar una situación económica caótica, acusa de “estar activando una conspiración con metodología de guerra” contra el pueblo.

En las portadas de los diarios viene asimismo anunciado cómo, en previsión de protestas mayores, el Ejecutivo de Nicolás Maduro está preparando la reforma legal para que los funcionarios puedan usar armas en las manifestaciones. Y la situación de inseguridad, descontrol y violencia es tan brutal que, puestos a precisar, una fuente policial consultada por este periódico, muy vinculada al país caribeño, asegura: “En estos momentos, Venezuela es un mal lugar para tener enemigos. Por 20 euros te limpian el forro y te echan a una cuneta. Y si no es por encargo, te pueden matar hasta por unas zapatillas o un móvil”.

Los escondites de De Juana

Ese es el paraíso al que De Juana Chaos acudió a refugiarse cuando se dio cuenta de que Irlanda había dejado de ser un lugar seguro para él y que podía ser entregado en cualquier momento a la justicia española para responder de una acusación de enaltecimiento del terrorismo. Un país duro que, sin embargo y pese a las penalidades, lo está siendo mucho menos para su familia porque cuenta con una red formada por amigos o por etarras influyentes en el entramado chavista -allí se ubica la mayor de las colonias de miembros de ETA, siempre o casi siempre protegidas por el régimen-, o por representantes políticos bien conectados, que hacen que su vida sea más fácil que la del resto de los ciudadanos.

Tras huir de Irlanda, fue acogido por un grupo de etarras integrados en el régimen chavista

La primera ubicación conocida en Venezuela de la pareja formada por José Ignacio e Irati fue la casa de la avenida General Nicolás Rolando de la ciudad de Nueva Barcelona. Allí tuvieron a su hijo Amets y allí, en la planta baja del domicilio cuya propiedad corresponde a la venezolana Rosalba Benet, pusieron en marcha, en 2013, un modestísimo negocio de hostelería al que bautizaron con el nombre especialmente significativo de Restaurante Matalaz, correspondiente a un comando de ETA formado por tres terroristas que fueron detenidos en 1991 cuando se disponían a asesinar a un policía en Baracaldo.

Los integrantes del Matalaz no pudieron matar al agente porque el departamento de Interior, sospechando que éste podía estar en peligro, lo sustituyó por un miembro de los Geo que durante meses hizo de cebo. Sin embargo, salieron de la cárcel apenas cuatro años después de ser detenidos porque agotaron el tiempo de prisión preventiva sin que la Audiencia Nacional se hubiera acordado de juzgarlos. Quizás eso fue lo que le pareció al terrorista lo suficientemente metafórico o divertido o sentimental como para recordarlo con un cartel sobre la puerta de su casa de comidas a miles de kilómetros del País Vasco.

De Juana e Irati se hacían llamar Don Víctor y Doña Teresa en Nueva Barcelona. Su estancia en aquella aparente ciudad del estado de Ansoátegui no les fue, sin embargo, excesivamente provechosa. De aquella época es la borrosa foto en la que el terrorista pasea con su mujer por un centro comercial (se dijo entonces que el Estado venezolano no podía extraditarlo porque no reconocía el enaltecimiento como delito susceptible de recibir esa respuesta). A partir de ese momento, algunos periodistas de la prensa local empezaron a interesarse por un sujeto con un currículum de ese nivel. Visitaron el restaurante y, aunque confundieron a Irati con una empleada del establecimiento, la vida empezó a resultar menos cómoda para la familia De Juana, una circunstancia que se agravó con las dificultades logísticas, el alejamiento del grueso de los etarras influyentes en el país y su situación absolutamente irregular.

El Restaurante Matalaz finalmente se vio abocado al cierre y De Juana, asesorado por su abogada Auribel, decidió echar a la gente a la calle -también a quienes hubieran podido cederle sus tarjetas telefónicas o le hubiesen podido ayudar a realizar gestiones que por su falta de documentación le hubiesen resultado imposibles-; y, según las fuentes consultadas, declaró el cese temporal del negocio, no el definitivo, para evitar pagar impuestos. Todavía hoy, sin embargo, el terrorista sigue abonando unos 100 euros al mes a Rosalba, la propietaria del local, debido a que su contrato no vence hasta octubre de 2015.

Chichiriviche, su nuevo destino

El cierre, en cualquier caso, se produjo el día 1 de octubre del año pasado y apenas un mes después el terrorista había encontrado hueco en Chichiriviche, en el estado de Falcón, donde le esperaba Xabier Arruti Imaz, propietario del Restaurante Txalupa, en primera línea de playa.

Arruti es, o fue, delegado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en Chichiriviche, ex director general de la alcaldía en el estado de Falcón, responsable del llamado Comité de Refugiados de Caracas y activista político fiel, primero a Chávez y se supone que por extensión a Maduro. “No hay familia en el País Vasco, ninguna familia, que se haya librado de que alguno de sus miembros haya sido detenido y estigmatizado como etarra”, manifestaba hace unos años en un reportaje realizado por una televisión venezolana que lo presentaba como “disidente vasco” y “refugiado”. “No somos nada, y lo que ocurre es que estamos siendo utilizados por el Gobierno de Madrid para atacar y romper con el Gobierno de Chávez”, añadía.

Esta especie de preboste chavista local huyó a Francia y después, en 1981, a Venezuela tras ser desarticulado el comando del que formaba parte y al que se atribuía el intento de asesinato de un inspector de la Policía Nacional. Algunas fuentes le señalan hoy como el sustituto al frente de los etarras en Venezuela de Arturo Cubillas Fontán -quien pasó también de los pucheros de la Casa Vasca y de constar en el ordenador de los jefes de las FARC, a dirigir la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura chavista-. Sin embargo, otras fuentes precisan que, aunque Arruti haya escalado muchos puestos, Cubillas sigue siendo el máximo referente.

En cualquier caso, Arruti, en cuyo restaurante los dos etarras han mantenido en las últimas semanas largas y frecuentes conversaciones, ha resultado ser, dentro de sus posibilidades, un respaldo indudable para la familia De Juana. En algunas de las guías particulares que animados viajeros cuelgan en internet para contar sus experiencias, hace unos meses venía detallada una exhaustiva carta de platos de pescados diversos a un precio algo superior al de los locales de alrededor. Hace cinco días, el restaurante, acorde con la situación del país, sólo servía un plato porque, al parecer, de la catástrofe venezolana no le libra ni el encendido chavismo de su propietario.

Aun así, apenas unos días después de trasladarse a Chichiriviche, el pasado 5 de diciembre, José Ignacio de Juana ya había conseguido la licorería de la que se ocupa ahora, la misma que antes administraba la hermana de Xabier Arruti. Y había conseguido también un lugar donde quedarse, una casa de dos plantas recién acristalada, propiedad de una señora gallega de cierta edad llamada África, que ocupa la parte alta durante seis meses y viaja el otro medio año a España, mientras deja que un empleado cuide de su inmueble.

De Juana Chaos alquiló la parte baja de ese edificio a escasos metros del malecón, sin jardín pero con un gran patio en el que hay instalado un asador mediano, preparado para las fiestas al raso. En aquellos momentos, su mujer y su hijo se encontraban en España, y él se pasó todo el otoño viajando a Caracas, a unas tres horas de camino, para regularizar su situación gracias a las influencias, probablemente, del propio Arruti y de algunos de sus amigos políticos.

En busca del ‘provisional’

Concretamente, De Juana empezó a desplazarse hasta la capital venezolana a comienzos del pasado mes de septiembre para intentar conseguir un documento oficial denominado el provisional, cuya gran ventaja es la de impedir la improbable expulsión del terrorista, de su mujer y de su hijo a España, al menos durante el tiempo en el que Maduro permanezca como presidente de la república. Si se produjese un cambio de gobierno o de liderazgo, el terrorista, según los comentarios que se le escucharon cuando hablaba con los funcionarios que en cierto modo han arriesgado su trabajo al facilitarle las cosas, confía en tener un tiempo suficiente para manejar los hilos de nuevo y mantener la cobertura de la que dispone ahora.

Mientras realizaba las gestiones, su esposa reclamaba en el País Vasco los documentos precisos para regularizar la situación de los miembros de la familia y que les permitiesen abrir cuentas bancarias, poner en marcha negocios y adquirir propiedades en el país caribeño. Durante aquellos días, como publicó este periódico, Irati se convirtió en una especie de embajadora entre algunos dirigentes de la izquierda abertzale y María Guadalupe Rodríguez Zambrano, miembro de la Coordinadora Simón Bolívar y pareja de Juan Contreras Sunbilla, actualmente diputado del partido PSUV-DC de la Asamblea Nacional venezolana.

Fue María Guadalupe precisamente quien, según las fuentes consultadas, tras pasar unas semanas de vacaciones en España, trasladó a su regreso a Venezuela, ya en el mes de octubre, los papeles que Irati había estado aglutinando. Y su eficacia fue tan demoledora en un país que para todo se toma su tiempo que ese mismo mes Don Víctor y Doña Teresa ya habían recuperado sus identidades como Don José Ignacio y Doña Irati.

María Guadalupe está muy acostumbrada a moverse en el mundo de los etarras huidos a Venezuela o de los miembros de la izquierda abertzale que han frecuentado un lugar tan acogedor para ellos. Ella y su marido han recibido en la Coordinadora Cultural Simón Bolívar, también conocida como la de los 23, a representantes abertzales como Joseba Álvarez -miembro de la Mesa Nacional de Batasuna, responsable internacional de Bildu y coordinador de Sortu-, Asier Altuna -responsable del ámbito internacional en Sortu- o Joseba Agudo Mancisidor -abogado de etarras en libertad provisional-.

Probablemente por eso, conocedores de los planteamientos y los equilibrios internos, las críticas abiertas de José Ignacio de Juana contra la estrategia de Sortu o de Bildu no les parezcan en absoluto desleales. El terrorista, de hecho, y a pesar de lo mucho que la izquierda abertzale maniobró para sacarle de prisión antes de tiempo, y de forma preferencial, durante las negociaciones de 2006 con el Gobierno socialista, suele comentar con sus amigos, también con los del Restaurante Txalupa, lo mal que, a su parecer, lo están haciendo con los presos de ETA sus antiguos compañeros dedicados ahora a la política; y también el Ejecutivo vasco.

Planes apoyados por sus amigos

Solventados los escollos burocráticos y con su mujer y su hijo de regreso a mediados de diciembre, De Juana está planeando cambiarse de casa en los próximos días y abrir un restaurante, no una mera licorería; aunque la realidad, el día a día, esté lastrándole de forma inevitable.

Sigue necesitando de sus amigos Miguel Gabilondo Arbulu y Mikel Xabier Aristi para que le traigan los medicamentos de España e incluso le presten dinero. La furgoneta con la que se mueve por las mañanas buscando productos básicos o realizando gestiones es precisamente de este último. Hace poco pidió a su hermana Altamira, la enfermera destinada durante años al Hospital Donostia, 19.000 euros para poder ir tirando, pero se ha tenido que conformar con que ésta le remita, desde principios de enero y de manera indefinida, entre 200 y 250 euros que, dado el cambio infernal que se gasta el país, constituyen una cantidad respetable. Al menos por el momento.

La casa a la que barajaba trasladarse a finales de enero es propiedad de otro de sus socios de organización, Sebastián Etxaniz Alcorta, y de su pareja, Arantza Plazaola, quienes hace unos años se encontraron con un escollo inesperado que les impidió que su estancia en Venezuela discurriese de acuerdo con sus planes. Sebastián Etxaniz es, de hecho, uno de los pocos etarras a los que el Gobierno venezolano ha entregado a España desde que en los años 80 -por acuerdo entre ambos ejecutivos- el país caribeño fuese uno de los designados para acoger a terroristas detenidos en Francia, a quienes los representantes galos se negaban a extraditar porque dudaban de las garantías del sistema democrático español.

Etxaniz fue entregado en 2002, cuando el etarra llevaba 12 años allí y sus abogados, entre los que se encontraba Agudo Mancisidor, interpusieron una denuncia contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por “deportación ilegítima”. La denuncia interpuesta por el “concubino” señor Etxaniz y “su concubina” -según la terminología empleada en el informe número 110 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos– Arantza Plazaola, acabó en un acuerdo sellado en octubre de 2006 por el que el Estado venezolano se comprometió a pagar, por diversos daños -también por daños morales-, una cantidad superior a los 360.000 euros a la familia al completo y una pensión mensual variable, según el IPC, a Arantza Plazaola.

No está claro que los venezolanos realizasen el pago pero sí lo es que el matrimonio es propietario de un hotel y de la casa a la que De Juana, tras negociar con Plazaola, ha pensado trasladar su domicilio y su nuevo negocio. Después de que los alquilados – algunos de los cuales son los trabajadores del hotel- abandonen el lugar y de hacer algunas obras. En Chichiriviche. Venezuela.

Fuente: El Mundo

Biografía de José Ignacio de Juana Chaos

Fue bautizado como José Ignacio de Juana Chaos, y procede de una familia que no vasca ni cercana al nacionalismo vasco, sino de origen castellano. Su padre, Daniel de Juana Rubio era médico, natural de Miranda de Ebro (Burgos). Daniel de Juana participó en la Guerra Civil como teniente asimilado en el ejército franquista, siendo condecorado con una medalla de campaña, dos cruces rojas y una cruz de guerra. Se afilió a la Falange en 1943. Su madre, Esperanza Chaos, nacida en los años veinte en Tetuán, capital del protectorado español de Marruecos, era hija de un militar, destinado allí en aquella época. El matrimonio se trasladó a Legazpia debido al trabajo de Daniel de Juana, médico de la empresa de Patricio Echeverría, una de las principales acerías de Guipúzcoa. La casona donde nacieron y vivieron los dos hijos del matrimonio, Altamira (que posteriormente se casaría de un comandante del Ejército asesinado por ETA en 1977) y José Ignacio, estaba junto a la casa cuartel de la Guardia Civil en el pueblo. Ignacio de Juana jugaba frecuentemente al fútbol con los hijos de los guardias civiles. Aún era un niño cuando se trasladó a San Sebastián con su familia, donde residió hasta 1983.

Cursó estudios de Enfermería. Hizo el servicio militar en Alcalá de Henares, recibiendo una mención del ayuntamiento de Madrid el 27 de mayo de 1977 por su participación en la extinción de un incendio que se declaró en la ciudad entre los días 15 y 20 de abril de ese año. Formó parte de la segunda promoción de la Ertzaintza (creada en 1982) llegando a ser agente. Sin embargo, en 1983 huyó a Francia, tras descubrirse su pertenencia a ETA. Las pesquisas policiales sobre su vinculación con ETA la había originado la detención de un miembro de ETA con armas robadas en un cuartel de la Ertzaintza. 

Historial terrorista.
A comienzos de 1986, De Juana se convirtió en el responsable del comando Madrid. En los tres años siguientes, hasta su detención en Madrid en 1987, participó en el asesinato de 25 personas. Entre otros, confesó su autoría en el atentado perpetrado con coche bomba el 14 de julio de 1986 en la plaza de la República Dominicana de Madrid contra un convoy de la Guardia Civil, en el que murieron doce agentes y 45 personas más resultaron heridas. Según el testimonio de Juan Manuel Soares Gamboa, miembro arrepentido de ETA que acabó entregándose y colaborando con la justicia, era De Juana quien, dentro del comando Madrid, seleccionaba las víctimas y decidía quién tenía que disparar contra ellas.  

Los atentados en los que participó y las personas asesinadas por De Juana y sus compañeros militantes son los siguientes, todos en Madrid:

12 de junio de 1985. El comando Madrid ataca con metralletas el coche oficial en el que viajaban el coronel del Ejército Vicente Romero’ y a su chófer, ‘Juan García Jiménez, soldado del Ejército. Ambos resultaron asesinados. Los terroristas dejaron una bomba-trampa en el vehículo con el que huyeron del escenario del crimen. En la explosión del vehículo resulta muerto el agente de la Policía Nacional y artificiero Esteban del Amo. 

29 de julio de 1985. El vicealmirante del Ejército Fausto Escrigas Estrada resulta asesinado. 

9 de septiembre de 1985. Un coche-bomba explota al paso de un furgón de la Guardia Civil en la plaza de la República Argentina. Aunque ningún agente resulta muerto, el ciudadano estadounidense Eugene Kent Brown, que paseaba por la zona, resulta muerto debido a la onda expansiva. 

25 de abril de 1986. Un coche-bomba hace explosión al paso de un furgón de la Guardia Civil en el cruce entre las calles de Jorge Juan y Príncipe de Vergara. Cinco agentes de la Guardia Civil resultan muertos: Juan Carlos González, Vicente Javier Domínguez, Juan José Catón Vázquez, Juan Mateos Pulido y Alberto Alonso Gómez.  

17 de junio de 1986. Un coche oficial en el que viajaban el comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, al teniente coronel Carlos Vesteiro Pérez y al soldado Francisco Casillas Martín es atacado a tiros, resultando muertos los tres ocupantes del vehículo. 

14 de junio de 1986. Un coche-bomba estalla al paso de un autobús de la Guardia Civil en la plaza de la República Dominicana . Doce agentes de la Guardia Civil resultan muertos: Jesús María Freixes, Santiago Iglesias Rodino, Carmelo B. Álamo, Miguel A. Cornejo Ros, José Calvo Gutiérrez, Andrés José Fernández Pertierra, Antonio Lancharro Reyes, José Joaquín García Ruíz, Jesús Gimeno Gimeno, Juan Ignacio Calvo Guerrero, Javier Esteban y Ángel de la Higuera López. 

También trató de asesinar en 1986 al Fiscal General del Estado, Luis Antonio Burón Barba y al presidente del Tribunal Supremo Antonio Hernández Gil

El 16 de enero de 1987 De Juana fue detenido en una operación policial en un piso franco de Madrid, junto con el resto de componentes del comando: Esteban Esteban Nieto, María Inmaculada Noble Goikoetxea, Antonio Troitiño Arranz, María Teresa Rojo y Cristina Arrizabalaga Vázquez. 

Desde su detención De Juana ha estado recluido en diferentes cárceles de España.
En julio de 1992 remitió una carta al juez de vigilancia penitenciaria de Cádiz avisándole de que figuraba en las listas de ETA como ejecutable. 

En marzo de 1993, tras el atentado en Sevilla donde un comando de ETA asesinó al concejal Alberto Jiménez-Becerril y a su esposa Ascensión García, mostró su alegría escribiendo en una carta «Sus lloros son nuestras sonrisas y terminaremos a carcajada limpia». 

Fue uno de los presos designados por la organización terrorista en 1996 como interlocutores para negociar la situación de sus reclusos, durante el secuestro de Ortega Lara.

Fuente: Pagina personal Angelberto

Idoya López Riaño, la mujer asesina de ETA

Se trata de la mayor asesina que ha tenido la banda terrorista ETA. Condenada a más de 2000 años de prisión, pretende acogerse a las ventajas del Código Penal, sin tener en cuenta muchos de los deberes principales que reclamamos S.O.S. VÍCTIMAS ESPAÑA: ¿ha colaborado con la Justicia en la resolución de otros asesinatos? ¿Ha cooperado para detener y poner a disposición judicial a otros miembros de la banda? Si no fuera necesario para obtener la libertad ¿pediría perdón a sus víctimas? ¿Ha reparado el daño causado? ¿Ha asumido los gastos de sus asesinatos y acciones terroristas?

Conozcamos quién es esa miseria de la especie humana.

 

idoya.lopez.riaño

 

Volvió a nuestros días con la noticia: “Deniegan a ‘La Tigresa’ salir de prisión porque sólo asume dos de sus 23 asesinatos”

 

El juez central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, ha denegado la concesión de un permiso de salida de prisión de varios días para la histórica etarra, Idoia López Riaño, alias La Tigresa, acogida desde hace años en la denominada Vía Nanclares. La razón es que, pese a su condición de disidente etarra y expulsada de la organización, tan sólo reconoce dos de los 23 asesinatos por los que cumple condena. Además, los justifica diciendo que sus víctimas eran un traficante de drogas y el otro, un miembro de los GAL.

“El no reconocimiento de la totalidad del daño causado, el presentar mecanismo de justificación frente al delito conducen necesariamente a hacer una valoración negativa de la actitud de la interna frente a los delitos cometidos, lo que es causa directa de denegación del permiso al tratarse de una persona condenada por muchos y graves delitos con consecuencias irreparables que han generado un daño extraordinario, el cual no reconoce”, zanja el auto.

La Tigresa, cuyo alias real en la banda era Margarita, integró uno de los comandos más sangrientos de la historia de ETA, el comando Madrid de mediados de los ochenta en el que figuraban otros conocidos terroristas como De Juana Chaos, Soares Gamboa, Antonio Troitiño o Inés del Río. Perpetraron algunos de los atentados más cruentos de la organización como el de la calle de Juan Bravo o el de la Plaza de la República Dominicana, que acabaron con la vida de cinco y doce guardias civiles, respectivamente.

Además, en la cuenta de asesinatos particular de Idoia López Riaño también hay un empresario, un marinero, tres militares (entre ellos Ricardo Sáenz de Ynestrillas) y un policía. También fue condenada por integrar posteriormente el denominado comando Ekaitz entre el año 1991 y 1992. A ese grupo, en el que también estaba Urrusolo Sistiaga, se le atribuyen acciones terroristas en Zaragoza, Tarragona, Barcelona, Alicante, Valencia y Murcia.

En la ‘vía Nanclares’ desde 2010

Con esta trayectoria, sorprendió el día en el que se conoció que ETA decidía expulsar a La Tigresa de su colectivo de presos. Pasaba a integrar la lista de los considerados disidentes, apestados por el entorno proetarra y a los que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero comenzó a trasladar como contraprestación al País Vasco, concretamente a la cárcel alavesa de Nanclares de la Oca, hoy en el municipio de Zaballa. López Riaño se encuentra allí desde 2010.

La terrorista llegó a plasmar su rechazo a ETA por escrito como se les exigía a todos los disidentes para ser acercados. “De lo que se me acuse en el pasado nada tiene que ver con que yo sea así y como he señalado… abandoné la organización ETA hace muchos años por no estar de acuerdo con sus métodos y me encuentro alejada de todo lo que tenga que ver con ello”, así se expresaba la presa, con fama de ser una militante indisciplinada, según han relatado ex compañeros suyos como Soares Gamboa, también expulsado de ETA en la actualidad.

En su escrito firmado en 2010 junto a otro disidente, Joseba Arizmendi Oiarzabal, manifestaba su decisión de romper con ETA: “manifestamos nuestra decisión de dejar la organización armada ETA desvinculándonos total y definitivamente de ella así como de cualquier tipo de violencia contra la cual llevamos ya varios años expresando nuestra posición a nivel interno”. “Ni la violencia armada ni la represión son la llave que abre la puerta de la paz y al fin del conflicto que ha generado tanto sufrimiento y tantas víctimas inocentes”, añadían.

La Tigresa además decidió acogerse a un plan de rehabilitación mediante el cual se encargaba del cuidado de unos perros que luego la cárcel usaba para unos talleres penitenciarios con otros presos, según informaron fuentes penitenciarias. Sin embargo, tal y como acredita ahora la Audiencia Nacional, ni su rehabilitación ni su arrepentimiento es completo. “Existen datos que no permiten deducir lo que la interna expone de manera clara y contundente”, advierte el juez de Vigilancia.

“No se aprecia que la interna asuma la totalidad del daño causado, asumiendo únicamente una parte de su actividad delictiva… después de ser condenada, niega ser la autora de los delitos por los que extingue condena, negándose a reconocer en ese sentido el daño personal causado, puesto que sólo admite haber asesinado a dos personas, alegando de forma justificativa que se trataba de un traficante de drogas y un miembro de los GAL”, explica el magistrado.

La Tigresa, a quien la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional sí autorizó el pasado noviembre a disfrutar de salidas periódicas de prisión para sacarse el carnet de conducir, pidió también un permiso de salida extraordinario dentro de los 36 días al año a los que pueden acceder todos los presos clasificados en segundo grado, con la cuarta parte de la condena cumplida y que muestren buena conducta en prisión. Tanto la cárcel como el fiscal también se opusieron.

Cuatro años para quedar en libertad

López Riaño cumplió la cuarta parte de su condena en 2004, la mitad en 2009 y las tres cuartas partes en 2014. Le quedan apenas cuatro años para quedar en libertad. “Es evidente que la evolución de la interna es muy positiva desde la perspectiva de su vida en prisión”, recuerda el juez, quien destaca que ha cumplido condena en varios centros y “sólo figura un expediente disciplinario en su historia, en 2011 por incidente con otra interna en la que ella fue más perjudicada”.

Añade que realiza actividades, principalmente formativas y actualmente desempeña un puesto remunerado en prisión con el que destina 20 euros al mes para pagar las indemnizaciones de sus atentados. También participó en los talleres con víctimas que se organizaron en la pasada legislatura. En concreto ella colaboró en uno en el que asistió, entre otros, el actual El Secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández. No obstante, el auto recalca que “la propia legislación penitenciaria exige valorar una serie de requisitos subjetivos” para conceder un permiso de salida.

En ese sentido, el juez hace hincapié en que “el reconocimiento de los hechos y la reparación del daño” se consideraron como “una de las necesidades más relevantes” dentro de los “objetivos de su tratamiento, teniendo en cuenta los delitos por los que ha sido condenada”. “Esta falta de reconocimiento pone de manifiesto que aún no se ha llegado cumplir los objetivos”, añade el auto.

Fuente: El Mundo

La historia de esta asesina va más allá del mero conocimiento de los últimos días. Se trata de la más sanguinaria asesina de la banda terrorista ETA. He aquí un resumen de sus asesinatos:

De Típicos apellidos vascos, esta gudari (una de las más sanguinaria de la historia etarra) que ha participado en más de veintitrés asesinatos y jamás ha pedido perdón por ninguno de ellos, ni se ha arrepentido de haberlos perpetrado, ni ha indemnizado de ningún modo a las víctimas, ha sido trasladada desde el penal de Albalote en Granada, donde estaba condenada a más de dos mil años de prisión, hasta Nanclares de Oca en Álava.

Para conseguir tal cosa ha bastado con firmar una carta de arrepentimiento. Nada más. Por ello la tigresa no ha sido expulsada de la organización, cosa que ocurre cuando el arrepentimiento es sincero. Por este motivo fuentes fidedignas de la lucha antiterrorista sospechan que pueda tratarse de un ardid para conseguir acercarse a Vascongadas. Y que en realidad tal arrepentimiento no exista.

Nacida en San Sebastián en marzo de 1964, se integró en el ‘comando Oker’ en 1982. Durante dos años participó en diversas acciones menores Entre la extensa lista de delitos que las Fuerzas de Seguridad imputan a ‘La Tigresa’ figuran el robo a punta de pistola de un vehículo y el atraco a mano armada de la sucursal del Banco Hispano Americano del Barrio de Beraun, en Rentería (Guipúzcoa) el 29 de septiembre de 1984.

También se imputan a Idoia López Riaño el incendio en la empresa “Koipe”, en el barrio de Mirtídano de San Sebastián, que causó daños por valor de mil millones de pesetas en abril de 1985, dos meses después del asesinato de Angel Manuel Faca Soto, cuya autoría también se le atribuye.

A partir de 1986, López Riaño estuvo acusada del lanzamiento de granadas contra el Ministerio de Defensa el 21 de julio de aquél año en el que resultaron heridas varias personas. Además, se integró en los comandos ‘Levante’, ‘Itinerante’ y ‘Oker’ en la década de los ochenta y se la relacionó con diversos ataques a intereses franceses en España y en los asesinatos de Josep Couchot, presunto miembro del GAL, cometido el 16 de noviembre de 1984, en San Sebastián; Angel Facal Soto, el 26 de febrero de 1985 en Pasajes de San Pedro (Guipúzcoa), a quien la banda terrorista ETA consideraba traficante de droga; y el policía nacional Máximo Antonio García Cleiter, en San Sebastián.

Estuvo tres días esperando que una patrulla doble de las nuestras parase a beber de la fuente que hay junto a la Iglesia y los Asesinó. Después de su paso por el país galo, se incorporó al ‘comando Madrid’, en el momento de más actividad terrorista de este grupo. Entre las causas que se le imputan se encuentran tres de los más brutales atentados cometidos por este comando en 1986, y que le dieron fama de sanguinaria.

En el primero, el 25 de abril fueron asesinados cinco guardias civiles al estallar un coche-bomba al paso del vehículo oficial por la confluencia de las calles de Príncipe de Vergara y Juan Bravo de Madrid. Las investigaciones policiales la apuntaron como una de los etarras que, el 17 de junio de 1986, tirotearon al comandante de Infantería Ricardo Saenz de Ynestrillas, al teniente coronel Carlos Besteiro Pérez y al soldado conductor Francisco Casillas Martín.

Poco después, intervino en el sangriento atentado terrorista perpetrado el 14 de julio en la plaza de la República Dominicana de Madrid que mató a 12 guardias civiles y provocó decenas de heridos.

En septiembre de 1986 abandonó el ‘comando Madrid’ por órdenes de la organización. Estuvo refugiada en Argelia y en el sur de Francia hasta que en octubre de 1991, fue identificada como la mujer que pidió ayuda a un transeúnte en Zaragoza para mover su coche averiado y cargado con 35 kilos de amosal.

Idoia, junto con José Luis Urrusolo Sistiaga ‘Joseba’, responsable del ‘comando Ekaitz’, fueron identificados como los autores del asesinato del catedrático de Derecho valenciano Manuel Broseta cometido el 15 de enero de 1992.

En 1992, el Ministerio del Interior distribuyó carteles con las fotografías de Urrusolo, Narváez Goñi y de López Riaño como los miembros del nuevo ‘comando Ekaitz’ de ETA. Este comando, también llamado ‘Levante’, fue el responsable de la oleada de atentados cometidos en la franja Barcelona, Zaragoza, Valencia, Alicante, Murcia entre finales de 1991 y marzo de 1992.

Detenida en Marsella en 1994, Idoia López Riaño fue extraditada a España en 2001 tras cumplir una pena de cinco años en Francia, acusada de asociación de malhechores. Desde entonces, ha sido juzgada por los principales atentados en los que participó y ha sido condenada a un total de 2.111 años de prisión.

La tigresa siempre ha sido reacia a cuestionar cualquier decisión de la banda, de mirada fría, ha causado dolor, muerte y destrucción. Veintitrés muertos confirmados, más de ciento cincuenta heridos y miles de millones de pesetas en daños.

En los procesos que se han seguido contra ella, ‘La Tigresa’ nunca ha mostrado ningún tipo de arrepentimiento ni intención alguna de colaborar con la justicia. Ha provocado diversos incidentes en la Audiencia Nacional, como el juicio en el que se negó a declarar ante el fiscal jefe Eduardo Fungairiño para no salir “en la BBC” y que el resto del mundo no supiera de sus criminales ejecuciones. Se ha reído en su cara de todas y cada una de sus víctimas, ofendiéndolas en los diferentes juicios, amenazaba a las autoridades, se vanagloriaba de sus asesinatos. Incluso algunos de sus antiguos compañeros dicen que sonreía tras cometer un atentado. En definitiva ha encarnado la época más cruel de la historia de la banda ETA. Y desde luego esta asesina, fue protagonista de primer orden, en su caso, por su falta de piedad.

Por tanto este acercamiento ofende la memoria de las víctimas del terrorismo ya que estos presuntos arrepentimientos parecen una broma, porque solo persiguen la obtención de beneficios penitenciarios. Somos muchos los que creemos que el resarcimiento a las víctimas pasa porque se haga justicia y eso implica que se cumplan las penas íntegramente sin ningún tipo de privilegio”.

Fuente: Revista Todo Seguridad