Ignacio Recarte Ibarra, otro asesino en libertad

Recientemente ha salido en libertad Ignacio Recarte Ibarra, que suele utilizar el nombre de Iñaki Rekarte Ibarra. Este tipo era miembro de ETA, o al menos ha reconocido su salid de la banda terrorista, que es un requisito imprescindible para salir en libertad.

 

iñaki.rekarte.ibarra

Imagen actualizada de Ignacio Recarte Ibarra

Desde S.O.S. VÍCTIMAS ESPAÑA desconocemos si ha colaborado o no con la Justicia para poner fin al movimiento terrorista de sus correligionarios; si ha colaborado o no con su patrimonio, o el de su familia, a paliar los daños causados, indemnizaciones que adelantó España a los fallecidos, heridos y resto de afectados por sus actos terroristas; si ha pedido perdón, y si ha sido concedido el mismo, a las víctimas de sus atentados.

La pregunta clave es: ¿hay algún medio para que España recupere el dinero? ¿Investigará España si ha recibido alguna compensación económica por la entrevista en la cadena de televisión privada “La Sexta”? ¿Realizará alguna acción para controlar las ganancias por el libro así como a quién van destinadas las ganancias? El programa de esa cadena o cualquier otro, ¿da voz con la misma dedicación, dulzura y posiciona a las víctimas del terrorismo?

La hija de un matrimonio asesinado escribe una carta para recordar su propio sentimiento:

Aun sabiendo el dolor que ello me iba a suponer, no pude evitar el pasado domingo ver la entrevista que se le hizo al asesino de mis padres. Jamás me hubiera imaginado que un medio de comunicación aupara así a alguien que ha destrozado a tantas familias por el mero hecho de decir que se arrepiente… ¿Qué país, salvo el nuestro, haría semejante barbaridad? Y todo sin avisarnos a los familiares de sus víctimas de que esto iba a ocurrir. Así, sin más, nos le hemos tenido que encontrar en la TV contando sus “hazañas” que parece ser que son dignas hasta de escribir un libro…

Se atreve a decir que se arrepiente, que nos pide perdón. ¿A quién? ¿Cómo? ¿Así, por televisión? No, perdonen, pero no… A mí, este tipo nunca jamás ha intentado pedirme perdón. Y yo me pregunto: si algún día lo intentara, ¿cómo sería? “Hola, Silvia. Mira, quería pedirte perdón por haber matado a tus padres en lo mejor de sus vidas y por haberos dejado a tu hermano y a ti indefensos ante la vida. Y no sólo durante los 20 años que yo pasé en la cárcel, no, sino para toda vuestra existencia”. Claro, visto así, la verdad que es un poco complicado lo de pedir perdón. Es más fácil escribir un libro y que te lleven por las televisiones como si de un héroe se tratara porque, claro, con 19 años eras tan joven que no sabías lo que hacías.

Pues mira, te voy a contar una cosa. Al poco de que mataras a mis padres, un periodista me preguntó si me gustaría la pena de muerte para vosotros. Supongo que, siendo casi una niña y con el sufrimiento tan insoportable que estábamos padeciendo, esperaba que le contestara que sí. Y no fue así. Le dije que sólo deseaba que te pudrieras en la cárcel acordándote de mis padres durante cada uno de los días que vivieras…

…Pero cuál es mi sorpresa, 23 años después, cuando escucho que te preguntan por sus nombres ¡y ni los sabes! Yo tengo el tuyo grabado a fuego desde el 19 de febrero d e 1992…

…Por un momento trato de ponerme en tu lugar y, si yo hubiera matado a tus hijos y verdaderamente estuviera arrepentida, no sólo sabría sus nombres, me habría interesado por saber qué fue de vuestras vidas y en qué podría ayudar. Pero claro, tú y yo no tenemos nada que ver. Yo jamás habría podido arrebatarte lo que más quieres en tu vida. Ni a ti, ni a nadie…

…Pues bien. Visto que en 23 años no te has molestado en saber sus nombres,te los voy a decir yo: Eutimio y Julia. En nuestra casa, Papá y Mamá…

…Aquel miércoles a las 20 horas, mientras tú decidías si sacar el mando o no, ellos tenían 42 y 43 años. Los mismos que tú ahora, ¿verdad? Mi padre había ido a recoger a mi madre a su trabajo y regresaban a casa para reunirse con sus hijos: con mi hermano Jesús, que dos días antes había cumplido 16 años, y conmigo, Silvia, un poco mayor que él. Éramos demasiado jóvenes para quedarnos solos. Aunque, la verdad, no creo que exista una edad apropiada para ello… Yo llegué a mi casa y me extrañó no ver luz en la cocina. A los cinco minutos sonó el timbre. Era una vecina que, con los ojos llorosos, me pidió que fuera a su casa. Allí estaba mi hermano que, desconcertado por el revuelo y la presencia de la policía, me preguntaba a mí qué era lo que estaba pasando. Pero yo estaba igual de perdida que él. Nos llevaron al hospital donde, finalmente, nos dieron la terrible noticia. El mundo se abrió bajo nuestros pies. ¿Cómo podía ser cierto aquello? Jamás volveríamos a verles, a sentir sus abrazos ni a reír juntos… “¿Quién cuidará de nosotros?”, me preguntaba mi hermano sintiéndose más niño que nunca. Recuerdo intentar tranquilizarle diciéndole que no se preocupara, que yo cuidaría de él. “El lunes volveremos a casa y verás como yo puedo hacerlo”, le dije… ¡¡¡Pero si aún era una niña yo también!!! Recuerdo el silencio tan horroroso que se sentía en casa sin ellos, y el impacto que me causó ver la cena que mi madre había dejado preparada el día en que tú, Iñaki Rekarte, decidiste apretar el botón. Dolor, todo era dolor… y, 23 años después, sigue siendo dolor.

También recuerdo tu detención, estabas acogido en casa de un sacerdote, tremendo sinvergüenza…

…Quise ir al juicio para poner cara a los asesinos de mis padres. tú saliste con el pañuelo de los sanfermines, me miraste, levantaste la mano y gritaste “¡Gora eta!”…

…Y así de vuelta a casa. No le contaba nada de esto a mi hermano, tratando así de evitarle más sufrimiento… Es así como comenzó nuestra nueva vida, una cuesta arriba demasiado dura como para tonterías. Nos has privado de muchos besos, abrazos, Navidades y cumpleaños… Nos has privado de muchas alegrías y también de muchos momentos de pena que sólo pueden ser aliviados por el abrazo cálido y reconfortante de unos padres. Nos has privado de mucha vida… Y no sólo a nosotros. También a sus propios padres, hermanos y ahora nietos. Sí, porque yo, al igual que tú, tengo hijos y también tengo que explicarles las cosas. Y créeme que, si a los mayores nos cuesta, es difícil que unos niños entiendan que el malo no está en la cárcel, sino en un plató de televisión… ¡Qué país éste el nuestro..!

… ¿Y dices que has cumplido tu condena? sí, claro. da gracias a que vives en el paísque vives. Léete la sentencia. Yo lo he hecho varias veces. Espero que la hayas adjuntado en tu libro…

…Ni con tres vidas que vivieras, cumplirías tu condena.

¿Y qué hay de las indemnizaciones que el Estado pagó por ti..?

…Me gustaría pensar que el dinero que recaudes gracias al relato del asesinato de mis padres y del resto de tus víctimas vaya íntegro a las arcas del estado…

…Eso sí podría interpretarlo como un gesto cercano al arrepentimiento.

Tienes una vida completa: has tenido hijos, supongo que habrás plantado un árbol, ahora has escrito un libro y, además, has matado a cuatro personas y herido a muchas más, destrozando así la vida de demasiadas familias…

Serás un ex etarra, pero siempre serás un asesino.

Y aun así, yo no te deseo ningún mal. Espero que vivas todo lo que puedas en compañía de tus seres queridos. Tú, Iñaki, que puedes disfrutar de esta segunda oportunidad que, como bien dices, te ha dado la vida. Pero, por favor, sólo te pido que nos evites el tener que verte y oírte más… pues duele demasiado.

Si a mí me condenaste a hacerlo en el silencio de mi casa, hazlo tú en el silencio de la tuya.

Fuente: El Mundo

Aquí puedes ver cómo hicieron el atentado donde murieron tres personas en Santander.

Tres personas murieron y otras 17 resultaron heridas ayer, en Santander, al hacer explosión un coche bomba al paso de una furgoneta de la policía en el barrio de la Albericia. Los fallecidos son un matrimonio de vecinos del barrio y un trabajador del hospital Marqués de Valdecilla, situado en las inmediaciones. Entre los heridos están los dos agentes que viajaban en el vehículo policial y 15 viandantes que pasaban por el lugar de la explosión, un aparcamiento sin urbanizar en el llamado cruce de la Albericia, a unos 300 metros del Cuartel General del Cuerpo Nacional de Policía. Las fuerzas de seguridad de Cantabria se encontraban desde hace días en estado de alerta en previsión de atentados de la organización terrorista ETA.

“Estaba en la puerta de la tienda cuando, de repente, la calle quedó a oscuras coincidiendo con los ecos de un enorme estruendo. Vi elevarse una columna de humo negro sobre los tejados de los edificios más altos y cercanos. Salí entonces a la calle a ver si podía socorrer a alguien en medio de un verdadero caos, mientras muchas personas escapaban corriendo del lugar a refugiarse en los portales saltando sobre miles de cristales rotos. Pude ver boca abajo los cuerpos de dos civiles, un hombre y una mujer. Como estaban inmóviles, supuse que habían perdido la vida. Uno era, sin duda, una mujer, y él, que estaba al lado, se había quedado sin pantalones”. A sólo 20 metros del lugar, Roberto Pérez López, de 44 años, dueño de la tienda de muebles El Almacén, fue testigo directo de lo ocurrido. Roberto Pérez trató de auxiliar a los policías en el interior de la furgoneta: “Ayudé a uno de ellos a sentarse. Tenía la cara enteramente llena de sangre. Me han dicho que los dos se encuentran en gravisimo estado, y a míme parece milagroso que sobrevivieran”.

Los tres fallecidos son Eutiño Gómez Gómez; su esposa, Julia Rloz Rioz, y Antonio Ricondo Somoza, de 28 años. Los policías heridos son el oficial Benito Sáinz Carral, de 50 años, que fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Marqués de Valdecilla, y Francisco Vega Cumplido, de 40, que fue intervenido quirúrgicamente del hundimiento craneal que sufrió. Ambos funcionarios se encuentran en estado muy grave. De los 15 heridos restantes, siete fueron dados de alta a última hora de la noche.

Un cuarto hora después de la explosión, ocurrida a las 20.10, la confusión era enorme en el cruce de La Albericia con la carretera que conduce a El Sardinero, a cuatro kilómetros de distancia. Una veintena de vehículos tenían graves desperfectos y algunos han quedado para el desgüace. La furgoneta que ocupaban los policías tenía el techo enteramente destrozado y estaba caída sobre el motor. En ambos lados de la carrocería mostraba decenas de impactos producidos por la metralla.

A unos 30 metros tiene sus instalaciones El Diario Montañés, cuyas ventanas resultaron dañadas por la deflagración. Siete inmuebles sufrieron daños y varios pisos de la casa número 82 han quedado parcialmente destruidos por el artefacto, que se escuchó a casi un kilómetro de distancia. Durante media hora, los agentes del equipo de desactivación de explosivos impidieron a los periodistas el acceso al lugar porque se temía la existencia de otro coche bomba y la zona estaba aún por rastrear. Uno de los miembros del equipo de especialistas declaró que, de momento, no podía precisarse la cantidad de explosivo que contenía el vehículo.

Hace unos días, en el cercano polígono de Cazoña, a medio kilómetro del cruce de La Albericia, los mismos agentes colocaron un cebo a un vehículo con matrícula falsa de Burgos. La policía sabía desde hacía días que le había sido robado a su dueño en la localidad de Elgoíbar (Guipúzcoa).

‘Comando’ etarra

El delegado del Gobierno en Cantabria, Antonio Pallarés, declaró ayer: “La forma en que se ha preparado la explosión y todos los ingredientes del atentado dejan pocas dudas sobre la identidad de los terroristas. Podía sospecharse de la existencia de un comando operativo de ETA desde que hace días fue localiza do en Santander un vehículo con matrícula falsa y robado en Guipúzcoa”.

El Gobierno de Cantabria, presidido por Juan Hormaechea, condenó ayer “las acciones terroristas absurdas y san grientas de aquéllos que odian la libertad y la vida de personas inocentes”.

Si se confirma que ETA es responsable del atentado de ayer, el número de víctimas mortales de la banda terrorista en lo que va de año asciende ya a 14, informa Europa Press. Siete eran militares, dos policías, y cinco, civiles, uno de ellos funcionario del Ejército.

Fuente: El País

Ignacio Recarte Ibarra, alias Iñaki Recarte… ¡es un asesino!

La dirección de ETA había ordenado a los presuntos liberados [activistas a sueldo] del comando Mugarri Ignacio Recarte Ibarra, de 21 años, y Luis Ángel Galarza Quirce, de 23, detenidos el miércoles en Bilbao, que siguiesen cometiendo atentados en Cantabria y Asturias. Los dos etarras están acusados de ser los autores del asesinato con un coche bomba en Santander, el 19 de febrero, de tres civiles. Una colaboradora de los etarras, que también lo fue del comando Barcelona, huyó de un piso en Santander poco antes de llegar la Guardia Civil.

Los dos presuntos liberados fueron detenidos en plena calle en el barrio bilbaíno de Deusto cuando portaban tres pistolas y dos granadas de mano. Los etarras, que no se resistieron al arresto, se habían desplazado a Bilbao para reunirse con un colaborador. Posteriormente, la Guardia Civil detenía en dos barrios de la capital vizcaína a María Idoia Zamakona Ormaetxe, Joaquín Enedino Núñez Marina, Ramón Bonifacio Alaña Arrinda y Ana Isabel Morante García, acusados de haber prestado apoyo a ambos activistas. Los seis detenidos han pasado ya a disposición de la Audiencia Nacional.Tras la detención, los agentes de la Guardia Civil subieron a Ignacio Recarte a un helicóptero del Cuerpo y le llevaron a Santander para que señalase los lugares que el comando empleaba para su infraestructura. Los liberados, que operaban en Cantabria y Asturias desde comienzos de este año, utilizaban sendos escondites junto al faro de Cabo Mayor, a la salida de la capital cántabra, y en la localidad de Liencres, al oeste de Santander. El comando disponía además de dos pisos francos, uno en el polígono de Cazoña y otro en la calle del General Dávila.

Amonal y armas

Del piso franco de Cazoña huyó apresuradamente poco antes de la llegada de la Guardia Civil Dolores López Resina, una mujer de unos 30 años que está acusada de haber colaborado también con el comando Barcelona de Joan Carles Monteagudo y Juan Félix Erezuma. Su fuga fue tan rápida que se dejó olvidado un DNI a su nombre y la comida recién hecha.

En ambos pisos francos y en los dos escondites, la Guardia Civil intervino 50 kilogramos de amonal, dos subfusiles, ocho granadas Mecar, dos granadas dé fusil, un artefacto tipo-lapa, además de detonadores, temporizadores, centenares de cartuchos, otro material para realizar atentados y diversa documentación falsificada, entre ella dos carnés falsos de periodistas de Diario 16.

El gobernador civil de Vizcaya, Daniel Vega, explicó ayer que los detenidos “poseían numerosa información para cometer atentados contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Agentes de la Policía y la Guardia Civil destinados en Cantabria habían sido seguidos por el comando y controlados sus horarios, según indicó ayer en otra conferencia de prensa el delegado del Gobierno en Cantabria, Antonio Pallarés. En la operación de entrada en los pisos francos participaron unos 50 agentes de la Guardia Civil, muchos de ellos desplazados desde Vizcaya.

Antonio Pallarés indicó que la infraestructura de ETA en Santander data aproximadamente de fines de 1991, en que se suscribieron los contratos de alquiler de las dos viviendas.

Ambos liberados habían huído a Francia y vuelto a atravesar la frontera en enero de este año, con la orden de atentar en Cantabria y Asturias, según Daniel Vega.

Fuente: El País