José Reyes Corchado Muñoz, asesinado SIN JUSTICIA

En 1983 los terroristas de ETA hacen estallar una carga explosiva junto a una pared, al tiempo que pasa un convoy de tres vehículos de la Guardia Civil. Del impacto de la pared sobre uno de ellos provoca la muerte de un agente de 28 años de edad, casado y padre de dos hijas de 1 y 3 años respectivamente. ¿Se puede ser más vil dentro del mundo de los asesinos? Sí, han mostrado evidentes pruebas de ello a lo largo de la historia.

La labor de S.O.S. VÍCTIMAS ESPAÑA es recordar a los muertos para no perder la MEMORIA; indagar dentro de nuestras posibilidades en descubrir la VERDAD sobre los hechos no esclarecidos; intentar evitar que se arranque la DIGNIDAD de las víctimas, familias y amigos por acuerdos de índole política; reclamar JUSTICIA para aquellos que continúan huérfanos de ella.

Hoy recordamos al joven Guardia Civil Don José Reyes Corchado Muñoz, descanse en paz, fue asesinado y sigue SIN JUSTICIA.

José Corchado Reyes Muñoz

José Corchado Reyes Muñoz

El guardia civil José Reyes Corchado Muñoz, de 28 años de edad, falleció anoche y otros dos miembros del Cuerpo resultaron levemente heridos a consecuencia de un atentado terrorista cometido en la entrada de la localidad guipuzcoana de Ofiate. El atentado se produjo cuando habían transcurrido más de 24 horas desde que Televisión Española anunciara su intención de difundir el comunicado cuya lectura en los telediarios de la primera cadena exige ETApm VIII Asamblea, siempre que esta organización terrorista ponga previamente en libertad al capitán de Farmacia Alberto Martín, secuestrado en Bilbao el pasado día 5 de octubre. Los secuestradores no ha respondido todavía a este anuncio. El atentado cometido anoche se produjo hacía las once de la noche, cuando tres guardias civiles se dirígían, a bordo de un vehículo oficial a la localidad de Ofiate. En ese momento estalló una carga manipulada a distancia, que se encontraba adosada a un muro. Resultó muerto el guardia José Reyes Corchado, y otros dos números resultaron heridos de pronóstico leve. En medios próximos a los octavos en el País Vasco francés se ha detectado que éstos han sido sorprendidos por la respuesta dada por Televisión Española a sus exigencias. TVE difundió el pasado viernes en los telediarios de la tarde algunos apartados del comunicado de ETA y condicionó la lectura íntegra a la liberación del capítán Martín Barrios, lo que ha producido gran desconcierto entre los terroristas. Por otra parte, el ministro de Justicia, Fernando Ledesma, preguntado en Barcelona sobre la naturaleza militar del juicio contra los asaltantes del cuartel de Berga, declaró que el asunto está así porque “la jurisdicción militar ha entendido que es de su competencia, y la civil no ha reclamado la suya”.

Un guardia civil murió anoche y otros dos sufrieron heridas leves cuando su Land Rover fue alcanzado por una bomba a su paso por la localidad guipuzcoana de Oñate.Según la policía, una carga de dos kilos de goma-2 adosada en una pared del barrio de Zubillaga fue activada a distancia mientras pasaba un convoy de tres vehículos de la Patrulla Rural de la Guardia Civil a las 22.50 de la noche. Según testigos, los restantes guardias dispararon varios tiros después del atentado, aunque no está claro si para protegerse o para intentar alcanzar a los autores del ataque.

La víctima es José Reyes Corchado Muñoz, de 28 años de edad, natural de Albuquerque (Badajoz), casado y con dos hijas de tres y un año de edad. Su cadáver fue traslado al hospital comarcal de Oñate, donde se personó el viceconsejero de Interior del Gobierno vasco, Eli Galdés, que tambien es alcalde de aquefialocalidad.

Los dos guardias heridos leves fueron traslados al hospital del Alto Deva, en Mondragón.

Inmediatamente después del atentado fueron establecidos controles en algunos puntos de carreteras de la zona.

Cuando se encontraba en el centro hospitalario, Eli Galdás manifestó a la agencia Efe que en estos momentos, y ante un cadáver, sólo siento tristeza y congoja”. Añadió “Sólo puedo decir que sigue la escalada”.

El alcalde de Mondragón visitó a los dos heridos. También el gobernador civil de Guipúzcoa, nada más conocer el atentado, partió desde San Sebastián en dirección a Oñate.

Fuente: El País

Manuel Fuentes Pedreira, asesinado SIN JUSTICIA

Jugar a pelota en un frontón de Bilbao era peligroso en 1986. ¿Qué deporte se integra más popular, tras el fútbol, en las provincias vascongadas? En 1986 tres jóvenes bloquearon una calle con dos coches, dispararon en la nuca a un hombre y huyeron en un tercero. El hombre era Policía Nacional. 39 años de edad y nacido en La Golada, Pontevedra. Desde entonces, no se ha podido averiguar quién fueron los autores, así como los colaboradores, que facilitaron toda la información para llevar a cabo el cobarde crimen. ¿Quién dirigía la banda terrorista ETA? ¿Tendrían alguna implicación en el asesinato?

Don Manuel Fuentes Pedreira, descanse en paz, asesinado SIN JUSTICIA.

Manuel Fuentes Pedreira

Manuel Fuentes Pedreira

Manuel Fuentes Pedreira, un conductor de la Policía Nacional, de 39 años de edad, murió ayer asesinado de un tiro en la nuca en un frontón de la periferia de Bilbao, donde acababa de jugar un partido de pelota. Los terroristas, dos hombres y una mujer jóvenes, emplearon dos automóviles para bloquear la calle y proteger su huida. El último atentado de ETA con víctimas mortales en Vizcaya se remonta al 24 de junio del año pasado, según, había recordado el gobernador civil, Iñaki López, en unas recientes declaraciones.

El atentado se produjo en un frontón público inaugurado oficialmente el pasado domingo, en una prolongación del barrio bilbaíno de la Peña perteneciente, al término municipal de Arrigorriaga. Fuentes vivía en el portal número 47 de la calle de Santa Isabel, justo enfrente del recinto deportivo, al que acudía muchas tardes para jugar a pala. Pasadas las cinco de la tarde, cuando el policía nacional había terminado de jugar un partido vestido con un chándaI, se sentó en las gradas para descansar y esperar turno mientras jugaban otras personas.

Una joven se aproximó por detrás y le disparó en la cabeza un tiro, con entrada por la nuca y salida frontal. La víctima se desplomó sobre el escalón superior de las gradas del frontón.

La agresora escapó a pie en compañía de un hombre joven hasta un Renault 5 de color rojo, en el que les esperaba otro hombre al volante. El vehículo tomó una carretera de la red provincial en dirección a la localidad de Arrigorriaga. Antes de perpetrar el atentado el comando había bloqueado la entrada de la calle de Santa Isabel, por la que sólo se puede circular en un sentido, con dos vehículos que habían sido robados a punta de pistola, un taxi Volkswagen Passat, matrícula BI-8505-AG, y un Renault 9, y que la policía encontró abandonados.

Calibre 9 milímetros

Vecinos del policía nacional asesinado acudieron al frontón atraídos por la curiosidad al oir el disparo y cubrieron con una manta el cadáver de Manuel Fuentes, que permaneció allí hasta que el juez ordenó a las 18.30 horas su traslado al Hospital Civil de Basurto para. la práctica de la, autopsia. En el suelo del frontón se recogió un casquillo de bala, de calibre nueve milímetros, marca SF, fabricado en 1979. El policía nacional asesinado estaba destinado en el parque móvil y trabajaba en el, acuartelamiento de Basauri como conductor. Era natural de La Golada, en la provincia de Pontevedra. Fuentes oficiales no precisaron ayer desde cuándo estaba destinado en Vizcaya ni su situación familiar, aunque parece que convivía con una mujer.

El Partido Nacionalista Vasco condenó “sin paliativos” el asesinato de Manuel Fuentes y destacó su especial gravedad cuando el PNV “se está esforzando al máximo por conseguir una solución al problema de la violencia a través del diálogo”.

El Partido Socialista de Euskadi declaró que la muerte del agente es obra “del grupo fascista llamado ETA” al que “lo único que queda, como profesionales del crimen, es seguir asesinando”. Este partido agradece a las Fuerzas de Seguridad del Estado “el sacrificio nunca suficientemente reconocido por su inestimable contribución en la defensa de las libertades constitucionales.”

Fuente: El País

Juan José Tauste Sánchez, asesinado SIN JUSTICIA

Un joven de 26 años de edad sale de su domicilio para dirigirse a su trabajo. Era el año 1979. Éibar, provincia de Guipúzcoa. Dos jóvenes -se sabe más o menos su edad porque había testigos presenciales-, descargan siete tiros del calibre 9 mm Parabellum sobre su cuerpo. Huyeron hacia el bosque cercano… y no se supo más.

La viuda, natural de la localidad, la familia del joven, natural de Villacarrillo (Jaén) y los amigos de ambos no obtubieron Justicia. Él tenía 26 años de edad y era Guardia Civil.

Descanse en paz, Don Juan José Tauste Sánchez.

Juan José Tauste Sánchez

Juan José Tauste Sánchez

Poco antes de las ocho y media de la mañana de ayuer sábado fue abatido a tiros en la localidad guipuzcoana de Éibar, el guardia civil JUAN JOSÉ TAUSTE SÁNCHEZ, de veintiséis años de edad, cuando salía de su domicilio para dirigirse al cuartel. La víctima fue tiroteada cuando acababa de salir del portal y estaba entrando en el vehículo de su propiedad, aparcado exactamente en frente.

Al parecer, según el relato de algunos testigos presenciales, los autores del atentado fueron dos individuos jóvenes que inmediatamente echaron a correr por la calle Chonta, en dirección hacia el monte. En el lugar de los hechos se encontraron, posteriormente, siete casquillos Parabellum de 9 mm. Según algunos vecinos se oyeron primero tres o cuatro disparos sueltos y, a continuación, una ráfaga. Los jóvenes que huían iban vestidos con una vestimenta larga, una bata o una gabardina, de acuerdo con las primeras impresiones. La calle Chonta, bastante larga y que termina en el monte tiene un camino hacia el barrio de San Salvador, pero, en la práctica, desde allí se puede acceder a diferentes zonas de Eibar, todas en las inmediaciones de la autopista Bilbao – Behovia.

Impactos en la cabeza.

El cuerpo de Juan José Tauste quedó en el asiento del vehículo. Al parecer los impactos le habían alcanzado en la cabeza, pecho y la zona del estómago. Fuer trasladado más tarde al hospital militar de San Sebastián donde llegó cadáver.

Su esposa bajó rápidamente, todavía en camisón. Ella mismo comenzó a sacarle del coche mientras chillaba: “¿Qué le han hecho a mi marido?” En la acera, junto al vehículo, un charco de sangre. La Guardia Civil trasladó inmediatamente el automóvil. El Guardia Civil llevaba viviendo en Chonta un mes aproximadamente. Residía en casa de la familia de su esposa, con quien había contraído matrimonio el pasado 17 de junio. Solía dirigirse todos los días, hacia la misma hora, al cuartel en el automóvil de su porpideda, un Ford de color anaranjado y con matrícula de Jáen, su provincia natal. Era natrual de un pueblo de esta provincia, denominado Villacarrillo y había nacido el 26 de octubre de 1952. A medidados de junio había contraído matrimonio en el Santuario de Arrate con una joven de dieciocho años de edad, María Concepción García Bouzas, natural de Éibar.

Batida por el Monte.

En el cuartel de la Guardia Civil en Eibar no se ha permitido el acceso a los informadores, comunicando los centinelas de guardia que no podían facilitar ninguna información y remitiéndolo a una nota oficial que haría pública en San Sebastián la Comandancia.

El atentado fue conocido por la Guardia Civil en seguida, gracias a una circunstancia fortuita. La Policía Municipal había sido avisada hacia las siete de la mañana de que se registraba alguna pequeña inundación en el número 25 de la misma calle. Al terminar el servicio y cuando se preparaba ya para regresar a la inspección, el número de la Policía Municipal oyó los disparos. Subió calle arriba. Es una zona con muchas fábricas intercaladas entre grupos de viviendas) y, al darse cuenta de los sucedido, comunicó rápidamente la noticia.

Más tarde la Guardia Civil realizó alguan batida por el camino rural por el que habían huido los autores del atentado, pero, al parecer, y hasta el momento, sin ningún resultado.

Fuente: Hemeroteca ABC

Francisco de Asís Liesa Morote, asesinado SIN JUSTICIA

En 1978 la vida de un hombre no estaba segura ni en su casa de Bilbao. Cuatro jóvenes, arma en mano, entraron en el edificio de su domicilio encañonando al portero. Su esposa y tres muchachos a los que daba clase estaban presentes cuando uno de ellos pasó con don Francisco de Asís a una habitación contigua. Menos de cinco minutos tuvieron de conversación a solas. Un único disparo en la sien acabó con su vida.

Los cuatro asaltantes huyeron a pie… No fueron detenidos, no obtuvo Justicia la viuda ni su familia. Don Francisco de Asís Liesa Morote, descanse en paz, asesinado SIN JUSTICIA.

 

El segundo jefe de la Comandancia de Marina de Bilbao, capitán de corbeta Francisco Liesa, fue asesinado anoche en su domicilio por un comando de cuatro encapuchados. Este atentado, segundo que se produce contra mandos de las Fuerzas Armadas, coincide con una disposición oficial dada ayer que recuerda a jefes y oficiales la obligación de llevar consigo el arma reglamentaria. Nada más conocerse la noticia en el Senado, los periodistas preguntaron al almirante Gamboa si estos hechos suponen un intento de provocación directa al Ejército, a lo cual respondió: «No lo puedo decir. Aunque lo piense, no lo puedo decir.»

El segundo comandante de Marina de Bilbao, Francisco Liesa Morote, fue asesinado ayer a la puerta de su domicilio de un disparo en la sien, al negarse a acompañar a cuatro jóvenes encapuchados que, al parecer, pretendían secuestrarle. El suceso ocurrió a las ocho y diez de la noche en el número cuatro de la calle Maestro Mendiri, del barrio bilbaíno de Begoña. Minutos antes, una persona que vestía normalmente hizo señas al portero del inmueble, Isaac Criado, para que le abriese la puerta. Una vez que lo hubo hecho le preguntó si el señor Liesa se encontraba en casa y ante la respuesta afirmativa sacó un arma y le encañonó con ella. Al mismo tiempo, otros tres jóvenes que cubrían la mitad de su cara con pañuelos entraron en el portal.

Francisco de Asís Liesa Morote

Francisco de Asís Liesa Morote

Los autores del atentado obligaron al portero a que les condujese hasta el domicilio del militar después de decirle que no le iba a pasar nada si seguía sus instrucciones. El que había entrado con la cara descubierta se colocó también una capucha sobre la cabeza.

El piso del señor Liesa, a pesar de ser un tercero, está situado a unos diez metros de la puerta exterior del inmueble, en la misma planta en la que se encontraba el portero. Parece que la propia víctima fue la que abrió la puerta al comando, que se introdujo en la casa en compañía del portero. En ese momento se encontraban en el interior, además de la víctima, su mujer, Claudia Mestre, y tres alumnos de náutica a los que el señor Liesa estaba dando clases.

Una vez dentro, al menos tres de los cuatro integrantes del comando empuñaron sus armas, al mismo tiempo que uno de ellos preguntaba quién de los presentes era el señor Liesa. Su mujer, presa de un ataque de nervios, comenzó a gritar «asesinos», mientras que el militar trataba de calmarla diciéndole que no se preocupase, porque no iba a oponer resistencia.

Acto seguido, el autor material del asesinato se encerró en una habitación contigua con el señor Liesa, con el que mantuvo una conversación de unos cinco minutos. Al término, abrió la puerta de la habitación al mismo tiempo que decía: «Ya hemos terminado». Sin mediar ninguna otra palabra efectuó un sólo disparo a bocajarro sobre la sien del segundo comandante de Marina.

Los cuatro enmascarados se dieron a la fuga por la calle del Maestro Mendiri, en dirección a la de Amadeo Prim, por una zona muy accidentada. Algunas personas que presenciaron su carrera han manifestado que a ninguno de ellos les vieron subirse a un coche. De todos modos, a través de campas y calles sin iluminación, es posible descender desde el lugar del atentado en muy pocos minutos hasta el casco viejo de la ciudad.

La víctima dejó un reguero de sangre de treinta metros

La mujer y el portero vieron al señor Liesa recostado en un sofá, todavía con vida. Entre sus manos tenía unas gafas. Un médico de la vecina clínica de la Virgen Blanca le practicó los primeros auxilios, aunque apenas pudo hacer otra cosa que tratar de contener la hemorragia e introducirlo en una ambulancia que lo trasladó al Hospital Civil de Bilbao. Desde el domicilio de la víctima hasta el lugar en que lo recogió la ambulancia podía verse un reguero de sangre de unos treinta metros.

Francisco Liesa Moro te tenía 56 años y era natural de Barcelona. Estaba casado y tenía un hijo. Capitán de corbeta de la reserva naval activa, desde hace ocho años estaba destinado en la Comandancia de Marina de Bilbao, donde desempeñaba el cargo de segundo comandante. Recientemente había pedido el traslado a la ayudantía de Marina de Torrevieja (Alicante).

Almirante Gamboa: “Inseguridad permanente”

En Madrid, al abandonar la sala de sesiones del Pleno del Senado, el almirante Gamboa, senador por designación real, manifestó sobre el atentado: «Debo dolerme de que estemos en esta situación, que es muy triste hoy cae un guardia civil, otro día puede ser un policía armado, y así. Estamos en una permanente sensación de inseguridad y no se puede vivir a gusto. »

Preguntado sobre si podría haber algún intento de desestabilizar la situación cuando la Constitución ha entrado en el tema de las autonomías, el senador Gamboa afirmó que quizá haya una relación entre el debate del tema autonómico y los intentos subversivos de ETA. En cuanto a si esté atentado puede suponer un intento de provocación directa al Ejército, manifestó: «No lo puedo decir. Aunque lo piense, no lo puedo decir. »

El ministro del Interior, señor Martín Villa, abandonó el Senado precipitadamente al ser informado de lo ocurrido. A su vez, el presidente del Consejo General Vasco, señor Rubial, declaró: «Lamento el suceso. Por ese camino no vamos a lograr la Constitución que todos deseamos.»

Noticias procedentes de Bilbao indican que han sido establecidos fuertes controles de carretera en todos los accesos a Bilbao.

Fuente: El País

Eugenio Recio García, asesinado SIN JUSTICIA

Un agente de la Guardia Civil camina de paisano en dirección a la estación de Renfe. Un asesino, que ha esperado en un coche esperando su presencia, conmina a una joven a que se tire al suelo. Inmediatamente, empuña el arma corta y efectúa un único disparo, que acaba con la vida del ser humano que trabaja como Guardia Civil.

Eran el año 1985. Treinta años, treinta. Desconocemos si se ha obtenido Justicia en estas fechas de publicación. Sin embargo, podemos y debemos afirmar, que Eugenio Recio García fue asesinado. ¿Sabes tú, amable seguidor de la Asociación S.O.S. VÍCTIMAS ESPAÑA, el tiempo que tardará en recuperar los años perdidos su familia o cuándo prescribe su muerte? LA PRESCRIPCIÓN DE LOS DELITOS ES UN PREMIO PARA LOS AUTORES. Es un nuevo castigo para las Víctimas, sus familias y el resto de ciudadanos de España.

Un año después, el 18 de junio de 1985, la banda terrorista ETA asesinaba en Santurce (Vizcaya) al cabo de la guardia civil EUGENIO RECIO GARCÍA. Faltaban quince minutos para las ocho de la mañana y el guardia civil caminaba, vestido de paisano, por la calle de Las Viñas en dirección a la estación, donde cogería el tren que tendría que haberle llevado a su trabajo en el cuartel de la Guardia Civil de La Salve, en Bilbao. En ese momento fue abordado por un terrorista que, tras conminar a una joven que transitaba por el lugar a arrojarse al suelo, efectuó un único disparo con arma corta contra el agente. En el lugar del crimen se encontró un solo casquillo de bala.

El asesino había esperado a su víctima en un coche leyendo un periódico, para disimular hasta que llegase el guardia civil. Tras meterle el tiro en la nuca, huyó en el vehículo, que había sido robado a punta de pistola en Abanto y Ciérvana por cuatro terroristas. Dos se habían quedado vigilando al propietario, y otros dos se habían dirigido a Santurce para matar al guardia civil. El vehículo apareció esa misma tarde junto al polideportivo Los Llanos de Sestao.

Todas las fuerzas políticas vascas, con excepción de Herri Batasuna -uno de cuyos concejales del Ayuntamiento de Santurce se limitó a manifestar que “aquí la única solución es la negociación política con ETA”-, condenaron el asesinato. El vicesecretario general del Partido Socialista de Euskadi, Juan Manuel Eguiagaray, señaló que “algún día el pueblo vasco, deberá reconocer la deuda de gratitud que tiene contraída con esas fuerzas que, en primera línea y a riesgo de su vida, están librando una durísima batalla en defensa de las libertades de todos”.

Cuatro días antes, el 14 de junio, las fuerzas nacionalistas se habían negado a respaldar una moción de apoyo a las Fuerzas de Seguridad del Estado en el Parlamento vasco. El mismo día del asesinato de Eugenio Recio, el Partido Nacionalista Vasco de Santurce hizo público un comunicado en el que se dirigía al PSOE con estas palabras: “Cumpla el Estatuto y vaya retirando a las Fuerzas de Seguridad del Estado en vez de sacar más números a la calle, provocando una dinámica de acción-respuesta que nos mete en un callejón sin salida”.

El ministro del Interior, José Barrionuevo, presidió a media tarde los funerales celebrados en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Santurce. Numerosos vecinos, más de los que solía ser habitual en ocasiones similares, se agolparon en silencio en las inmediaciones, e irrumpieron en aplausos cuando el féretro fue introducido en el furgón fúnebre. Junto al ministro y los familiares de Eugenio Recio, ocupaban lugar preferente en el templo el delegado del Gobierno en el País Vasco, el diputado general de Vizcaya, el gobernador civil y el alcalde socialista de Santurce, así como el capitán general de la VI Región militar y el director general de la Guardia Civil.

En el asesinato de Eugenio Recio participó, presuntamente, el etarra Juan Manuel Inciarte Gallardo, alias Buto y Jeremías, detenido en el aeropuerto de Barajas en agosto de 2009. Sobre el etarra pesaba una orden de detención desde 1991 por el asesinato de cinco personas. Inciarte fue detectado en México, tras una denuncia anónima, de donde fue expulsado por encontrarse en situación irregular.

Eugenio Recio García, de 51 años de edad, estaba casado con Demetria García y tenía seis hijos, tres chicos y tres chicas, con edades comprendidas entre los 9 y los 19 años. Era natural de Pitiegua (Salamanca) donde había nacido el 15 de marzo de 1934. Llevaba veintiséis años en la Guardia Civil, los dieciocho últimos destinado en Vizcaya. Los tres hijos menores cursaban sus estudios en escuelas de Santurce, mientras que los tres mayores lo hacían en Salamanca. Muy conocido en el barrio de Buyon, ninguno de sus vecinos ignoraba su profesión. En breve iba a ser trasladado a Salamanca, pues había pedido el cambio de destino para estar más cerca de su pueblo natal. El asesinato impidió que se cumpliese su deseo.

Fuente: Libertad Digital